Claves para valorar un empleo



ENRIQUE GALLUD JARDIEL
 
Si puedes permitírtelo, no digas «sí» a la primera: elige lo mejor

Muchas veces trabajamos donde podemos y aceptamos lo que se nos ofrece. En una sociedad bien constituida, una persona formada debería poder escoger siempre la empresa en la que integrarse. Si estás en ese caso, he aquí algunos datos que conviene conocer para valorar una oferta de trabajo.

1.- La compañía. Antes de la entrevista, investiga a la empresa. Conoce sus valores, costumbres y objetivos. Asegúrate de que es solvente y respetada. Entérate de si ha realizado despidos masivos en el pasado o si ha tenido problemas sindicales. Estudia su publicidad y su web.

2.- Tu designación. Esto parece simple, pero es esencial para conocer tus responsabilidades y status en la organización. No es lo mismo ser ingeniero que ingeniero técnico. Entérate de qué significan tales diferencias. Pregunta cuanto antes el rango de tu inmediato superior. Esto es lo que determina realmente tu importancia.

3.- Labor. Tu trabajo no debe ser sólo una fuente de ingresos. Ha de constituir un reto, una oportunidad de mejorar y también de disfrutar con lo que haces. Pregúntate si existen posibilidades de ascenso en un tiempo prudente. ¿Tendrás que viajar? ¿Es costumbre hacer horas extraordinarias? Hazte este tipo de preguntas.

4.- Fecha de inicio. Debes ser flexible, pero quizá tengas compromisos anteriores. Si la empresa quiere tus servicios, se amoldará a ti dentro de lo razonable. Las exigencias en cuanto al comienzo de la labor no son buen síntoma: necesitan urgentemente a alguien. Hoy ese alguien eres tú, pero te pueden sustituir fácilmente en el futuro.

5.- Sueldo. No te centres en la cantidad de euros que percibirás. ¿Hay comisiones, dietas u otro tipo de incentivos salariales? En algunas profesiones esto hace toda la diferencia. ¿Habrá aumentos regulares o en relación con los beneficios de la empresa?

6.- Compensaciones. Aparte del sueldo, entérate de qué otro tipo de incentivos ofrecen: seguros médicos privados, ayudas para traslados, medios de transporte, reducciones en compras y servicios relacionados con la empresa e incluso facilidades para la compra de acciones.

7.- Desarrollo profesional. Es bueno saber si la empresa considera a sus empleados como una inversión a largo plazo. ¿Tiene empleados que lleven muchos años en la firma? ¿Subvenciona la empresa programas de capacitación y da facilidades para el aprendizaje de nuevas herramientas laborales? Pregunta en qué estadio estarías cualificado para un ascenso

8.- Entorno. Si aceptas el empleo, pasarás mucho tiempo en el lugar y las condiciones que la compañía elige. Es importante que sea un ambiente limpio, sano y alegre. Un inadecuado lugar de trabajo, un mobiliario incómodo, una mala iluminación o ventilación puede tener efectos muy nocivos para tu salud y tu estado de ánimo, haciéndote muy desagradable tu tarea.