Cómo quedarte tú



ENRIQUE GALLUD JARDIEL

 ¿Tienes un empleo temporal y te interesa pasar a ser permanente? ¿Qué puedes hacer para conseguirlo? Ésta es una pregunta que se plantean muchas personas que trabajan eventualmente en verano o Navidades. Aunque se les haya dicho claramente al contratarlas que el empleo sólo durará cierto tiempo, demuestran directamente lo que saben y son capaces de hacer y los empresarios se fijan en ellas para posibles contratos permanentes. Éstas son las pautas que conviene seguir:
1.- Sé eficaz. Conoce tus obligaciones y cúmplelas. Muéstrate dispuesto a colaborar en caso de urgencia y házselo saber a tu supervisor o jefe directo.
2.- Cumple gustosamente con tu trabajo. Es fácil reconocer a los empleados que hacen el mínimo esfuerzo. Debes demostrar que te interesa el trabajo en sí y que no sólo pretendes ganar algo de dinero durante algunos meses. Trabaja como si fueras permanente y lo notarán.
3.- Identifícate con la empresa. Entérate bien de dónde estás y cuáles son los objetivos y la forma de pensar de tus patronos. Conoce a tus jefes y procura que te conozcan. Hazte notar, como si fueras a estar allí siempre.
4.- Cuida tu apariencia. La higiene y la ropa adecuada mejoran tu imagen y proyectan la idea de que respetas el lugar donde trabajas. Esto es especialmente importante si lo haces de cara al público.
5.- Resuelve problemas. Intenta ser esa persona que busca soluciones y no se queda paralizada en momentos de crisis. Ofrécete voluntario para las tareas en que se pida ayuda a los empleados aparte de sus obligaciones. A los jefes les gustan las personas que les solventan los conflictos.
6.- Evita los cotilleos. En un lugar nuevo es mejor mantenerse totalmente al margen de los problemas de los demás. Muchos de estos conflictos pueden ser con la empresa y no te conviene solidarizarte con personas o posturas que pueden no estar bien vistas. Ante la duda, inhíbete de críticas y protestas. Sé simpático con todos, pero no hables de nadie, ni bien ni mal, pues no sabes dónde residen las simpatías de tus interlocutores.
7.- No abuses de las facilidades de la empresa. Puede que tengas acceso a material o que te hagan descuento en sus productos. Procura no aprovecharte en demasía de estas ventajas, pues los gastos internos nunca pasan desapercibidos.
8.- Manifiesta tu interés por continuar. Haz saber a tus superiores que te quedarías allí gustoso si hubiera algún puesto permanente en el futuro. Insiste en ello y trata de convencerles. A ninguna empresa le gusta adiestrar a alguien que la abandonará al cabo de un tiempo.