Hacker contra cracker



ENRIQUE GALLUD JARDIEL

 Hacker es la palabra peor usada en la historia de la informática. Nos sugiere delincuencia, piratería digital, robo, entrada no autorizada en sistemas, etc. Pero es un error: la persona que realiza esos actos no es un hacker, sino un cracker (de crack, agrietar, hacer una fisura), que se dedica a violar la seguridad de sistemas ajenos.

Con la difusión de Internet el término hacker se ha popularizado enormemente y es importante saber a qué nos referimos con él y en qué consiste la «cultura hacker». Porque los hacker son benefactores de la humanidad: gracias a ellos existe y funciona la red.

Formación. Olvidemos el estereotipo del adolescente punk, con calaveras en su camiseta oscura, que trabaja en una habitación desordenada y descifra todas las noches códigos blindados de algún gobierno. La mayor parte de los hacker actuales tienen más de 55 años, tienen una base académica y cuentan con una amplia formación en el mundo de la informática. Son generalmente programadores profesionales de sistemas. Asisten a congresos especializados, publican libros y artículos técnicos y no trabajan en solitario, sino que se benefician de la colaboración científica.

Honestidad. Los hacker no piratean programas. Se mueven en un ámbito donde todo el software es gratuito. Pueden crear sus propios programas de alta calidad, por lo que no se molestan en copiar programas ya existentes que no podrían modificar a su gusto. Además: su objetivo no es el robo informático.

Generosidad. La cultura hacker tiene como objetivo compartir, regalar y poner a disposición de los demás programas, algoritmos, documentaciones, etc. La actitud de un hacker es siempre constructiva; se contentan con la satisfacción de haber resuelto un problema complicado, para lo que han tenido que desarrollar una enorme capacidad de investigación.

¿Cómo y cuándo se es hacker? Los hacker se hacen solos: no hay escuelas. Ser hacker es convertirse en miembro de una comunidad cultural repartida por todo el planeta. Alguien puede considerar que lo es únicamente cuando los otros le han aceptado por la calidad de su trabajo y su contribución. Hace falta el refrendo científico de los expertos.

Falsos hacker. Pero hay muchos usuarios de programas (descargados de Internet) diseñados para violar la seguridad de sistemas. Estos pseudoexpertos no saben cómo funcionan dichos programas ni tienen la capacidad para desarrollarlos ellos. A este tipo de informáticos mediocres los verdaderos hacker les llaman lammers (fugitivos). Se caracterizan por su uso de Windows (que los hacker no utilizan) y por su incapacidad de emplear otros sistemas operativos más complicados.

Más datos. Recomendamos una interesante página, www.hackersnew.org, con información, fotos y currículos de los hacker más destacados.