La firma digital



ENRIQUE GALLUD JARDIEL

Una gran manera de agilizar trámites
El tiempo es una de las grandes riquezas de la vida. Por ello damos la bienvenida a todos los procedimientos para ahorrarlo. La firma electrónica nos evita gestiones y desplazamientos. Es algo que interesa a cualquier sector, desde el legal al de los seguros, el bancario o el inmobiliario, por citar sólo algunos.

Qué es. La firma digital es un conjunto de datos electrónicos que identifican a una persona en concreto. Puede unirse a un documento enviado por medio telemático, como si de una forma tradicional se tratara, para que el receptor esté seguro de la identidad del emisor.

Para qué sirve.  Su objetivo primordial es la agilización de las  transacciones y la eliminación del papeleo. Sirve también para obtener mayor seguridad en la red e impedir que seamos víctimas de delitos informáticos. Puede usarse en el sector privado para contratación o compra por vía electrónica. También se emplea para realizar gestiones con la Administración. Entre estos usos se cuentan: renovación del DNI, gestiones en ayuntamientos, solicitud de prestaciones a la seguridad Social o presentación de la declaración de la renta por Internet (el conocido programa «Padre»).

Cómo se consigue. En primer lugar se ha de conseguir un certificado digital. El usuario se conecta a la web de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre desde el ordenador en el que desee instalar inicialmente el certificado e introduce su DNI. La FNMT responde con un número de solicitud. El usuario se presenta en una oficina de registro con dicho número y su DNI original. Tras verificarse su firma, se le remite telemáticamente. En un plazo de 48 horas se puede descargar el certificado y empezar a emplearse la firma. Estos trámites son gratuitos.

Dónde sirve. En la web de la FNMT (www.fnmt.es) hay un listado de los organismos que reconocen la firma digital y de las oficinas de registro, así como toda la información necesaria. Para saber más se puede consultar la página de la Agencia de certificación Electrónica (www.ace.es)        

Sus usos futuros. El siguiente paso será el establecimiento de una tarjeta personal inteligente que combine el carnet de conducir, licencias varias (caza, bibliotecas, etc.), la seguridad social, el registro de los vehículos, los seguros y otros. Servirá, además, para la votación electrónica y para acceder al telechequeo y a otros servicios de telemedicina, que ya están en proyecto.