Qué nombre poner a tu empresa



ENRIQUE GALLUD JARDIEL

 Si ha llegado el momento de decidir el nombre que te acompañará en tu vida profesional, habrás de considerar una serie de factores. Necesitas un nombre nuevo, original, no usado y que no figure en el Registro Mercantil. Debe tener relación con la actividad de la que se trate o sugerirla. Ha de ser sonoro, elegante y fácil de pronunciar. Aunque parezca un detalle accesorio, puede ser esencial para el éxito de tu proyecto comercial. Algunas empresas eligieron sus nombres por los motivos más curiosos.

Siglas y acrónimos. Es el procedimiento más común, como vemos en Microsoft (Microcomputer Software), en Caprabo (de los apellidos de los fundadores: Carbó, Prats y Botet) o en Repsol (Refinería de Petróleo de Escombreras Oil).

El azar. Apple tenía que elegir un nombre ese día; no encontraban nada que les gustase y, como el dueño se estaba comiendo una manzana, puso ese nombre. Para elegir si su empresa se llamaría Hewlett-Packard o Packard-Hewlett, los dos socios tiraron una moneda al aire.

La palabra más cercana. Carrefour (encrucijada, en francés) se llama así porque la primera tienda estaba en un cruce. Adobe es el nombre del río que pasaba cerca de la casa del fundador de la empresa. Danone proviene de Dan (diminutivo de Daniel, hijo del dueño) y One (uno, porque era el primer hijo).

Palabras cultas. Tal es el caso de Xerox, especialistas en fotocopias en seco (del griego xer, «seco»). Yahoo es el nombre que Jonathan Swift, en Los viajes de Gulliver, dio a una persona con aspecto repulsivo. Sony proviene del término latino sonus (sonido). Nero es el nombre inglés de Nerón, de quien se dice que incendió Roma. Canon viene de kwanon, una palabra japonesa que designa al Buddha. Nike es la diosa griega de la victoria.

Capricho. El creador de Lotus era profesor de meditación trascendental, donde el loto simboliza el desarrollo espiritual. Lycos proviene de Lycosidae, el nombre latino de una variedad de arañas. Kodak no significa absolutamente nada en ninguna lengua: es sólo una combinación de letras que le sonó bien a su inventor.

Deformación. La palabra Hotmail se eligió porque incluía las letras HTML, el lenguaje utilizado para programar páginas web, e inicialmente se escribía HoTMaiL. Googol es un término algebraico que representa un uno seguido de 100 ceros, pero al escribirlo alguien cometió una errata y de ahí nació Google.

Nombres desafortunados. La casualidad, la mera ignorancia o simplemente el hecho de no fijarse bien en el nombre que se elige pueden hacerte una jugarreta. Tal es el caso de una inmobiliaria llamada Construcciones CAE, de una empresa fabricante de extintores para incendios llamada Palma-Peña o de un restaurante tailandés de París que tiene por nombre Tan DaoVien.

Listados de empresas. Averiguar qué nombres están ya en uso es fácil. Existen muchas páginas (www.iberinform.es/ es una de ellas) con un buscador de empresas. Escribe el nombre elegido y comprueba si aparece.