Mi curro, como el de la tele




ENRIQUE GALLUD JARDIEL
20 minutos, (08-05-07)
 

El influjo de los medios determina gran parte de nuestra vida.

Las series televisivas son nuestro modelo profesional.

De niños todos queremos ser el héroe que vemos en la pantalla. Pedimos a los Reyes Magos un traje de Supermán y jugamos a que somos el detective más listo o el “poli” más valiente. El asunto se complica cuando esta tendencia continúa en un momento crucial de nuestra vida: cuando elegimos profesión.

Sólo un 10% de los jóvenes sabe lo que quiere y muestra una vocación clara. Los demás se dejan influir por su familia o la sociedad.

Investigadores y educadores han percibido el influjo de las series al elegir carrera. Sin embargo, hasta el año 2004 no se realizó ningún estudio estadístico serio. Éste se efectuó en la Universidad de Lovaina, en Bélgica.

Una encuesta a 350 alumnos demostró que los profesionales de las series eran un modelo decisivo para los jóvenes, más importantes a veces que padres o amigos.

De décadas anteriores sólo nos quedan testimonios aislados, como el de la primera astronauta negra, Mae Jemison, quien afirmó en 1992 que su modelo profesional había sido la teniente Uhura, de “Star Trek”.

Esto sigue sucediendo. Los artistas, policías y miembros de profesiones liberales son los protagonistas más apreciados. La serie “Periodistas” fue determinante en la elección de carrera de muchos.

El lado humano. Tienen especial atractivo las profesiones que presentan los aspecto sensibles de la persona: enfermeras y médicos preocupados por sus pacientes. “Urgencias”, “House” o “Anatomía de Grey” son responsables de muchas matriculaciones en estas especialidades.

Tendencia a la ciencia. En la actualidad es mayor el influjo de las series  científicas. «CSI» es un buen ejemplo. En la ficción de misterio, la ciencia forense ha pasado de un discreto segundo plano a un claro protagonismo. Su resultado es un mayor interés en la criminalística. Como consecuencia, la oferta de cursos de esta ciencia va en rápido aumento.


La televisión nos descubre opciones que desconoceríamos. Muy pocos jóvenes crecen con la “vocación” de ser neurocirujanos.

No te creas lo que ves. Infórmate bien sobre el ejercicio de tu actividad preferida. Habla con profesionales en activo o lee sobre ellos, pero no te fíes de lo que aparece en las series.

Las malas lenguas. No faltan quienes aseguran que determinados sectores económicos financian series con un argumento concreto para promocionar profesiones o actividades sin mucha demanda. Éste es un tema interesante y polémico.

La opinión del experto:

Juan Luis Salcedo. 58 años, Jefe de Secretaría. UCM.

“En la Universidad conocemos desde antiguo esta tendencia: no es algo reciente. La matriculación en la carrera de Derecho aumentó de manera exponencial durante los años en que se emitió la famosa serie de abogados «Perry Mason». Y esto no es sólo en la ficción. Los diversos programas del Dr. Félix Rodríguez de la Fuente, especialmente «El Hombre y la Tierra», provocaron una avalancha de estudiantes a Biológicas.”

Tras estos datos, sólo cabe preguntarse: ¿Qué próxima serie cambiará nuestra sociedad?