Recursos eficaces en la búsqueda de empleo



ENRIQUE GALLUD JARDIEL

 No cabe duda que nuestra formación y experiencia, la oportunidad y la suerte son determinantes a la hora de encontrar trabajo. Pero podemos hacer que nuestras posibilidades de hallarlo aumenten mediante una búsqueda eficaz y planificada.

Dedicación plena. Buscar trabajo es un trabajo en sí. Precisa concentración, esfuerzo y tiempo. No lo podemos realizar como algo complementario a otras actividades. Hay que dedicarle horas, voluntad y paciencia.

Iniciativa. El 80% de los trabajos no figuran en las bolsas de empleo, sino que pertenecen al mercado oculto. Sólo se accede a ellos mediante una búsqueda activa. Hay que ofrecer nuestros servicios a empresas que no se anuncian y frecuentar los foros de empleo a diario.

Contactos. Buscar trabajo no es vergonzoso, así es que haz correr la voz de que buscas empleo entre absolutamente todos tus familiares, amigos y conocidos, ya que nunca se sabe quién estará en condiciones de ayudarte, pero es frecuente que sea quien menos imaginas. En caso de currículos parecidos, una palabra de cualquiera, aunque no tenga especial peso en la empresa, puede ser la que desempate.

Actitud. Hay que evitar el sentimiento de inferioridad del que solicita un favor. No se debe parecer un pedigüeño. Hay que aprender a venderse, pero no se ha de ser pretencioso en el primer trabajo: empezar en un puesto modesto sirve para aprender bien el oficio y madurar profesionalmente. Se ha de saber aceptar un rechazo y preguntarse a qué se ha debido, para que no vuelva a ocurrir.

Método. Se debe ser sistemático: dedicar las primeras horas del día a estudiar las ofertas de los periódicos, adaptar el currículo en función de lo que se pide y enviarlo el mismo día en que se lee por primera vez el anuncio. Por la tarde podemos dedicarnos a consultar las bolsas de empleo y a recordarles el asunto a nuestros «contactos». Estemos al tanto de lo que aparece en la prensa económica y en los suplementos dedicados al empleo.

Perfección. El currículo y la carta de presentación son importantísimos: aprende a elaborarlos sin fallos y en la forma en que se estila. Hay multitud de libros y páginas de Internet que te dicen cómo hacerlo, así es que no sigas el consejo de cualquiera: aprende de los profesionales. Lo mismo se aplica a la posible entrevista: estudia a la empresa y practica tus respuestas. Y, sobre todo, resalta una cualidad concreta que te haga destacar entre tus competidores y llame la atención de quien te selecciona.