Sexo en la oficina



ENRIQUE GALLUD JARDIEL

Al fin y al cabo, somos humanos
Es inevitable. Convivimos muchas horas con nuestros compañeros de trabajo. Muchas personas no tienen otro círculo de conocidos que el entorno laboral. Además, las largas jornadas laborales, las fiestas y comidas de empresa y los viajes de negocios fomentan el acercamiento. Así que las fantasías, los flirteos y las relaciones sexuales de todo tipo están a la orden del día.

Se han hecho numerosas encuestas con resultados sorprendentes, aunque se calcula que muchos entrevistados mienten. No obstante, es posible llegar a algunas conclusiones curiosas.

Datos. La revista Playboy publicó un estudio hecho entre 10.000 trabajadores de ambos sexos. El 50% de los varones reconoció haber tenido relaciones sexuales en su trabajo. En el caso de las mujeres el porcentaje superaba el 70%. Más de un 80% afirmaba haber flirteado seriamente. Estas datos coinciden con otra encuesta efectuada en el sitio británico www.newwoman.co.uk. En ella se asegura que dos de cada diez mujeres van a trabajar sin ropa interior «por lo que pudiera surgir». Entre un 16 y un 18% reconoce emplear diariamente los lavabos para el autoerotismo. Un alto número de mujeres reconoce que viste deliberadamente ropas provocativas para excitar a sus compañeros.

Lugares preferidos. El cuarto de las fotocopias es el lugar de encuentros amorosos por excelencia, aunque también se practica el sexo en los baños, las salas de reuniones, el ascensor, el guardarropas y el aparcamiento o en lugares improbables como las escaleras de emergencia o un armario. Cuando se efectúa en una habitación, se prefiere la mesa del despacho, al sofá, pues parece producir más morbo.

Pros. Los entrevistados afirman que una historia amorosa en la oficina es  buena para la salud y la autoestima: proporciona seguridad. Sirve para distraerse de tareas monótonas y, en definitiva, ayuda a trabajar mejor. Muchos aseguran que es una vía rápida de ascensos y un 17% afirma haber dormido con un superior para prosperar en la empresa.

Contras. El sexo en el trabajo puede ser terrible. Proporciona a unas personas poder y control sobre otras. Esto ha llegado a preocupar a muchos empresarios, que han incluido el sexo en el trabajo como motivo de rescisión de contrato. Las empresas consideran que estas relaciones reducen la productividad y son fuente de denuncias falsas de acoso.

Relaciones estables. No es extraño que las aventuras de trabajo acaben en relaciones de pareja consolidadas. Sin embargo, trabajar en la misma empresa con la pareja suele ocasionar conflictos que pueden hacer que uno de los dos abandone el trabajo para poder continuar la relación.

Consejos. Si tienes relaciones con un compañero procura no airearlo demasiado. No hagas demostraciones de cariño: no dejes mensajes amorosos ni des besos a destiempo. No emplees la aventura para mejorar de posición: los ascensos rápidos traen caídas estrepitosas. No favorezcas laboralmente a la otra persona: los compañeros podrían denunciarte por favoritismo. No lleves tus diferencias personales a la empresa: nada debe afectar a tu productividad.