Comprar, ¿buen o mal negocio?



ENRIQUE GALLUD JARDIEL


20 minutos, (29-11-07)
 

Comprar una casa ¿es un buen o un mal negocio? Aquí puede haber opiniones para todos los gustos, aunque los datos apuntan generalmente al hecho de que acaba siendo algo positivo. Es una decisión importante en nuestra vida y debemos ponderar con detenimiento todo lo que implica.



Puntos a favor.

1.- Muchos economistas opinan que la adquisición de un inmueble es la mejor inversión que podemos hacer. Los porcentajes de revalorización de una casa rondan el 5% (dependiendo del momento y el lugar). Esto puede no parecer una cantidad considerable de dinero, pero lo compensa con su estabilidad y solidez. La historia demuestra que las fincas son la inversión más segura.

2.- La compra de una casa permite una deducción de impuesto bastante mayor que otro tipo de operaciones financieras, lo cual siempre es interesante.

3.- Para la gente que tiene dificultades en ahorrar, es una forma de organizarse, una “hucha” obligatoria que acaba redundando en una situación financiera muy saneada.

4.- En tu propia casa puedes efectuar todo tipo de cambios, adaptaciones y mejoras, lo que te sería imposible en un piso de alquiler, donde los dueños invierten lo mínimo posible. Si quieres verdadero confort y una casa personalizada, debes comprar.



Puntos en contra.

1.- Estamos hablando de una gran inversión. Por ello quizá tengamos que privarnos de otras cosas, por lo que debemos establecer prioridades en nuestra vida. Si queremos ser dueños de una casa puede que no podamos viajar o adquirir otras cosas. Para muchos es una obligación económica de por vida. Una casa excesivamente ambiciosa para nuestras posibilidades limitará nuestra capacidad de acción y puede llegar a ahogarnos económicamente, creándonos situaciones financieras indeseables (préstamos, embargos).

2.-Una mala elección en el emplazamiento puede dificultarnos la existencia. La compra de una casa junto a una autopista o aeropuerto puede obligarnos a pasarnos el tiempo protestando. Una casa lejos de nuestro lugar de trabajo nos condenará a miles de horas empleadas en desplazamientos. Una casa apartada de hospitales, comisarías, parques de bomberos, escuelas, comercios, etc., puede dificultarnos la vida e incluso ponerla en riesgo.

3.- Una casa significa responsabilidades de mantenimiento y reparación. Además, tenemos que habitarla, pues si la tenemos cerrada su deterioro es muy rápido. Esto es algo que saben bien los propietarios de segundas viviendas. En general, la posesión de una casa consume mucho de nuestro tiempo en arreglos, reuniones de comunidades de propietarios, etc.