Gandhi, político y abogado



ENRIQUE GALLUD JARDIEL

Mohandas Karamchand Gandhi (1869-1948), más conocido como «Mahatma (gran alma) Gandhi», fue un pensador y político indio, fundamental en conseguir que la India se independizara del Imperio británico. Su peculiar manera de lucha fue el pacifismo y la no violencia. Con estas armas éticas derrotó a una gran potencia y consiguió la libertad para su pueblo. Murió asesinado a manos de un fanático.

Pero antes de dedicarse a los problemas de su país, pasó unos años ejerciendo su profesión de abogado en Sudáfrica. Gandhi había estudiado Derecho en las universidades de Ahmedabad y Londres y poseía una formación cultural eminentemente occidental. Durante algún tiempo se dedicó a la abogacía en la ciudad de Bombay. En 1893 se instaló en Sudáfrica y allí conoció la humillación que sufrían los indios debido a su raza. Al igual que a los negros, se les prohibía entrar en muchos lugares. Él mismo fue arrojado violentamente de un vagón de tren de primera clase, pese a tener un billete válido, debido a lo oscuro de su piel.

Indignado con este trato, dedicó unos años a defender los derechos de la colonia india en el país, unos 150.000 indios. Organizó diversas huelgas de hambre para defender a los sindicatos de trabajadores a los que representaba. Aunque sus métodos le llevaron a la cárcel en varias ocasiones, con ellos logró sus propósitos y se convirtió en un líder indiscutible.

La película Gandhi (1982) de Richard Attemborough, ganadora de ocho Oscars, refleja fielmente su primera etapa de abogado en Sudáfrica. En ella se muestran con detalle los ataques personales que sufrió y que le hicieron reaccionar contra el sistema de apartheid, empleando la resistencia pasiva y la desobediencia civil.