Lincoln, Presidente y abogado



 ENRIQUE GALLUD JARDIEL



 Abraham Lincoln (1809-1865) nació en el estado de Kentucky, en una familia de cuáqueros. Fue el decimosexto presidente de los Estados Unidos. Aunque no era abolicionista, consideraba la esclavitud como un mal que no debía propagarse. Fue nombrado Presidente en 1860. Su prudente gobierno, después de comenzada la Guerra Civil, lo llevó prácticamente a la dictadura. Su gabinete se resintió de celos y odios externos. Tanto abolicionistas como conservadores estuvieron descontentos con sus políticas. Fue asesinado en 1865, mientras asistía a una representación teatral, y ha quedado en la memoria colectiva del pueblo americano como el símbolo de la democracia.



En 1832 se había presentado candidato por Illinois al Parlamento y había perdido por mayoría. Desengañado momentáneamente de la política, Lincoln decidió dedicarse a la abogacía, tras hallar por casualidad un texto legal cuya lectura le fascinó. Su formación legal fue principalmente autodidacta y en 1836 se le concedió el permiso oficial para ejercer como abogado. Durante 25 años, el futuro Presidente se dedicó a pleitos de poca monta, en Springfield, Illinois. La mayor parte de sus casos consistieron en recuperación de deudas, herencias, patentes y pequeñas disputas económicas, en algunas de las cuales representó a ambas partes, logrando acuerdos satisfatorios sin necesidad de ir a juicio.

 

Lincoln exoneró de un acusado de asesinato. Un testigo afirmó haber visto el crimen a la luz de la luna. Con un almanaque, Lincoln demostró que la luna no había salido aún a aquella hora y refutó al testigo.